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DISFUNCIÓN ERÉCTIL (IMPOTENCIA) Se define como la incapacidad del hombre para llegar a conseguir y mantener la erección con la fuerza suficiente como para que le permita realizar el coito. Generalmente es bastante específica a situaciones, contextos o personas. Se pueden distinguir varios tipos de impotencia dependiendo de sus formas de aparición: la impotencia primaria cuando el hombre nunca ha sido capaz de tener o mantener una erección, y la impotencia secundaria cuando el hombre ha tenido alguna vez la erección pero en la actualidad es incapaz; una impotencia situacional cuando se consigue la erección sólo en determinadas situaciones y con determinadas personas, y la impotencia generalizada cuando no es posible tener erección en ninguna situación; la impotencia total cuando la falta de erección es completa, y la impotencia parcial cuando se produce una erección pero no es suficiente para lograr el coito. Dependiendo de los factores que la generan diferenciamos las propiamente físicas (alteraciones en los genitales o cualquier alteración en el sistema nervioso central), las funcionales (alteraciones hormonales, de la circulación sanguínea, exceso de ingesta de alcohol o por el proceso normal de envejecimiento o agotamiento físico) y por último las psicológicas (que son las más frecuentes, el 85%). Cuando se debe a factores psicológicos suelen ser producidos por inhibiciones emocionales que bloquean o interfieren con ciertos impulsos del encéfalo que afectan sobre los centros de la médula espinal que controlan la erección. En la impotencia secundaria la causa más común es la ansiedad con respecto al rendimiento sexual y a una preocupación excesiva por la satisfacción de la pareja, o el miedo a que se vuelva a producir el fracaso eréctil anterior. Hay que llamar la atención sobre el hecho de que aproximadamente el 50% de los hombres han pasado por períodos transitorios de impotencia, por ello hemos de dejar claro que sólo se puede diagnosticar impotencia a un hombre en el momento que en el 25% de sus intentos sexuales no se produzca erección. Todo hombre que haya tenido erecciones mantenidas es capaz de funcionar sexualmente, y cualquier fracaso en sus intentos de coitos tienen un origen psicológico y nunca físico. El tratamiento va dirigido a disminuir esa ansiedad presente durante la relación sexual. Una vez que sea capaz de reducir esa ansiedad y controlar mejor la situación, la erección aparecerá y recuperará la seguridad sobre su potencia sexual. |
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EYACULACIÓN PRECOZ Existe mucha controversia sobre su definición y lo que se considera precoz; unos afirman que es cuando la eyaculación se produce antes de la penetración del coito, otros si se eyacula antes de un minuto encontrándose el pene dentro de la vagina, otros por el número de movimientos pélvicos que realiza el hombre dentro de la vagina, etc. Quizás la definición más adecuada sea que la eyaculación precoz se produce cuando el hombre no ha aprendido a controlar esta eyaculación. El pene no controla la eyaculación, sino el cerebro. En raras ocasiones este problema tiene una base orgánica, como determinadas enfermedades físicas o neuronales, la ingesta de drogas, el glande demasiado sensible debido a una irritación química, etc. Pero, por lo general, la eyaculación precoz surge habitualmente por factores psicológicos o emocionales. El tratamiento consiste únicamente en enseñar a controlar el reflejo eyaculatorio, de tal modo que la eyaculación se produzca en el momento que se desee, ya que este reflejo se puede controlar por el hombre, no es algo involuntario. |
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EYACULACIÓN RETARDADA Es un desajuste sexual poco frecuente, que podemos definir como una inhibición específica del reflejo eyaculador o el sobrecontrol de la eyaculación, a pesar de haber tenido una intensa estimulación. Muchos hombres son capaces de conseguir una eyaculación normal durante la masturbación o con otra pareja sexual diferente a la habitual. Las causas pueden ser psicológicas o emocionales, como el miedo a dejarse llevar por la relación, el miedo al embarazo, miedo a ser dominado en la relación o a perder el control, prejuicios religiosos, etc. Uno de los principales problemas de utilizar el COITUS INTERRUPTUS como método anticonceptivo es precisamente éste, ya que de forma consciente o inconsciente se puede llegar a retener la eyaculación más de lo recomendado, incluso llegar a ser incapaz de eyacular durante el coito o delante de la pareja sexual. Las personas que padecen este tipo de desajuste sexual mantienen un "potencial sexual de permanencia" pudiendo hacer disfrutar a su pareja de un coito prolongado, incluso tener varios orgasmos. La mayoría de las personas intentan solucionar este problema cuando deciden tener hijos, o bien porque su pareja piensa que esto no es normal o se siente incómodo con la situación. Su tratamiento sería similar al de la eyaculación precoz, enseñar a controlar el reflejo eyaculatorio. |
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SATIRIASIS Es un deseo exagerado de satisfacer los deseos sexuales. Puede ser causado por ciertas anomalías fisiológicas, aunque lo más frecuente son las causas psicológicas. Como causas psicológicas están una autoestima baja con respecto a su potencia sexual, o de su rol masculino, de este modo se demuestra a sí mismo su valía, más aún cuando socialmente se aprueba que un hombre tenga numerosas relaciones sexuales con parejas distintas. Es lo que actualmente se conoce como adicción al sexo en hombres. |