ANORGASMIA

Se produce cuando la mujer es incapaz de llegar al orgasmo.

Este tipo de problema es de los más corrientes, aunque existen distintos grados; algunas mujeres son capaces de obtener placer por medio de la masturbación, la gran mayoría, y otras en cambio nunca han llegado a disfrutar de un orgasmo.

Las causas que lo producen pueden ser orgánicas, como desequilibrios hormonales, malformaciones genitales, el uso de determinados medicamentos, etc., pero la mayor parte de los casos tienen una base psicológica o son consecuencia de problemas emocionales como la venganza, el temor a la primera relación sexual, o incluso el temor a mantener una relación sexual después de una experiencia negativa.

Para tener claro que se sufre este tipo de trastorno sexual es preciso aclarar que la gran mayoría de las mujeres no alcanzan el orgasmo únicamente con el coito, necesitan una estimulación añadida del clítoris para llegar al clímax.

Por medio de una adecuada terapia sexual, y una vez descartado que se trata de un problema físico, es posible solucionarlo con un porcentaje de éxito elevado, aproximadamente el 80% (Masters & Johnson).

NINFOMANÍA

Comportamiento de una mujer que tiene un apetito sexual anormalmente elevado.

Las causas más frecuentes son psicológicas, aunque también puede ser producida por anormalidades físicas. De hecho la ninfomanía más que una alteración sexual es un problema psiquiátrico, ya que se debe satisfacer el deseo sexual sin que importen las consecuencias de ello. El apetito sexual es inextinguible con independencia del número de orgasmos y el placer obtenido en cada relación sexual. Más bien se trata de un comportamiento sexual compulsivo.

Es lo que actualmente se conoce como adicción al sexo en mujeres.

VAGINISMO

Consiste en una contracción extremadamente poderosa, intensa y a menudo dolorosa de los músculos que rodean al conducto vaginal, que persiste durante un largo período de tiempo.

En los casos más graves, la introducción del pene es imposible; en otros casos más leves los espasmos vaginales sólo dificultan la penetración o la hacen muy dolorosa (dispareunia).

Al igual que en todos los trastornos sexuales primero hay que descartar que se trata de una alteración orgánica, una vez descartado esto nos quedan sólo las causas emocionales o psicológicas. Generalmente está producido por una alta ansiedad en el momento de llegar al coito, ya que la mujer anticipa el dolor que le va a producir la introducción del pene dentro de la vagina si ya ha tenido una experiencia sexual previa desagradable, o bien está nerviosa por su primera relación sexual debido a una mala educación sexual o a prejuicios religiosos que desvalorizan la vida sexual.

Unos de los datos estadísticos más relevantes es que el vaginismo rara vez se produce en mujeres con niveles socioculturales bajos, y que de forma general también la pueden llegar a desarrollar mujeres cuya pareja tiene problemas de disfunción eréctil (impotencia), ya que de este modo se prepara ante la posible decepción de la relación sexual.

El tratamiento va destinado sobre todo a reducir esa ansiedad que se produce durante la relación sexual, y a intentar que la mujer vuelva a vivir la sexualidad con la mayor naturalidad posible, sin los prejuicios que puedan interferir en ella.